Junior Santos y Luis Abinader: Una alianza de acero que desespera a la oposición
Análisis Político Por juanMateoValerioLiriano
En el complejo ajedrez político de Los Alcarrizos, hay realidades que no se pueden ocultar con retórica ni con campañas de descrédito en redes sociales. La más contundente de ellas es el hilo directo que existe entre el despacho del alcalde Junior Santos y el Palacio Nacional. Mientras algunos sectores apuestan al desgaste de su figura, la realidad de los hechos —y las visitas constantes del presidente Luis Abinader— envían un mensaje ensordecedor: Junior no solo es el alcalde, es el aliado estratégico del mandatario.
Es un dato que "pica y se extiende": desde que Junior Santos reasumió las riendas del municipio en abril de 2024, Los Alcarrizos ha vuelto al mapa de prioridades del Ejecutivo. El presidente no visita el municipio por compromiso protocolar; lo hace porque sabe que en la alcaldía hay un gerente que garantiza que la inversión pública se transforme en bienestar real.
Resulta curioso, e incluso ingenuo, observar a aquellos que se desviven intentando socavar la imagen del alcalde. Creen, erróneamente, que atacando su figura podrán frenar un liderazgo que lleva décadas enraizado en el corazón del municipio. Sin embargo, la política se nutre de resultados, y hoy Los Alcarrizos tiene lo que antes no tenía: atención presidencial directa.
Intentar opacar a Junior Santos en este momento es chocar contra una pared de hierro. El anuncio de soluciones definitivas para el sector Nuevo Amanecer, la entrega inmediata de alimentos y la futura reposición de enseres domésticos son golpes de gestión que dejan a los críticos sin argumentos. Mientras unos hablan, el binomio Abinader-Santos ejecuta.
Cuando el presidente Abinader dice "No están solos", no solo se refiere a las víctimas de las lluvias; también envía una señal política clara sobre quién es su hombre de confianza en la zona. La rapidez con la que el Gobierno central responde a los llamados de la alcaldía evidencia que existe una coordinación que muchos envidiarían.
> La política es de resultados y de momentos. El momento de Junior Santos es de consolidación, respaldado por un Presidente que ha encontrado en él la pieza que faltaba para que el cambio llegue de verdad a cada rincón de Los Alcarrizos.
A los que sueñan con ver caer la figura de Junior Santos, la realidad les tiene una mala noticia: su liderazgo está más vigente que nunca, blindado por una gestión eficiente y por la firma de un presidente que confía en él. Los Alcarrizos ha pasado de la orfandad a la protección total, y eso es un mérito que la historia —y las urnas— saben reconocer.
En política, el que tiene los resultados y la cercanía con el poder, tiene el mando. Lo demás es simple ruido de fondo.


El error de los que apuestan al "desvivir" político
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